Un día en Castrillo de los Polvazares

Cuando llegas a Castrillo de los Polvazares, un minúsculo pueblo de la comarca de La Maragatería, te parece que estás en un paraje de cuento. Calles empedradas, casitas de piedra y grandes puertas de madera, que en su día daban paso a los carruajes de los arrieros, componen un entorno idílico. Este destino es perfecto después de una visita a Astorga, así que no te olvides dedicar un día a Castrillo de los Polvazares. Empezamos.

arquitectura tradicional de Castrillo de los Polvazares

Cómo llegar a Castrillo de Polvazares

Este pueblo se encuentra a poco más de siete kilómetros de Astorga, o sea, a menos de 15 minutos en coche por la carretera LE-142. Después de pasar el pueblo Murías de Rechivalvo, minúsculo, pero con algún rincón pintoresco, llegas a la entrada de Castrillo de Polvazares, donde se encuentra un gran aparcamiento. Tras dejar el coche, comienza el recorrido en el Puente Viejo, que cruza el río Jerga. Y a partir de ahí ya puedes empezar a disfrutar del conjunto histórico.

Qué ver

Su arquitectura tradicional. El pueblito es poco más de  tres o cuatro calles empedradas, con viviendas de piedra y madera y las más señoriales con escudo familiar en la fachada principal sobre puertas de arco de medio punto. Aunque las dimensiones son reducidas y se recorre en poco tiempo, el lugar está lleno de rincones y detalles pintorescos. En la actualidad sus habitantes se dedican casi en su totalidad al turismo, y aunque no está en la ruta del camino de Santiago, gran parte de los caminantes se desvían de su trayectoria para hacer una parada aquí.

El pueblo se conserva prácticamente en su estado original, tras ser reconstruido en el siglo XVI después de una riada devastadora. A lo largo del recorrido descubrirás vestigios de lo que fue Castrillo de los Polvazares, un asentamiento de arrieros, que repartían sus mercancías por la zona, con sus carros tirados por mulas. De ahí que gran parte de las casas cuenten con enormes puertas de madera que permitían el paso y estacionamiento de los carruajes.

Castrillo de los Polvazares

La calle principal, la calle Real constituye el eje vertebral de Castrillo de los Polvazares y donde se encuentra alguno de los restaurantes. Aprovecha para probar el cocido maragato, caracterizado por comerse al revés, empezando por las carnes y culminando por la sopa.

La plaza principal del pueblo, la Plaza Concha Espina, está dedicada a la escritora de la Generación del 98, que ambientó en este pueblo su novela La esfinge maragata. En ella se recoge la historia de Florinda, obligada a casarse con un primo para salvar de la ruina a su familia. En la plaza de Concha Espina se encuentra la iglesia de Santa María Magdalena, patrona de Castrillo de los Polvazares. Su espadaña, con doble campanario, acoge también un nido de cigüeñas.

Plaza de Concha espina en Castrillo de los Polvazares

Orígenes de Castrillo de los Polvazares

La comarca de la maragatería fue una zona próspera donde se asentaron los mercaderes y donde los arrieros jugaron un papel estratégico. Sin embargo, la llegada del ferrocarril a Astorga, en la década de los 60 del siglo XIX, el oficio del arriero pasó a un segundo plano, hasta desaparecer por completo sumiendo a la comarca de La Maragatería en un periodo de decadencia. Algunas poblaciones de la zona, como Castrillo de los Polvazares, sobreviven fundamentalmente gracias al turismo.

Iglesia de Santa MA´ria Magdalena, Castrillo de los Polvazares

Muchas gracias por leerme. Si quieres compartir:

Suscríbete a mi newsletter

* campos requeridos

Dejar comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *