Razones para escaparte a Bolonia

Un patrimonio magnífico,  buena oferta gastronómica y de shopping y gran ambiente. Estas son algunas de las razones para escaparte a Bolonia pero hay muchas más. Vamos a hacer un repaso de las más destacadas. Seguro que tras leer esto te dan ganas de reservar un vuelo.

El centro histórico de Bolonia

Es el segundo casco antiguo medieval más grande de Europa después del de Venecia. Diseñado en forma de rueda, sus calles, de edificios palaciegos y señoriales, acaban confluyendo en torno a la Plaza Mayor y la Plaza de Neptuno, el corazón de la ciudad.

Pero si algo define a la ciudad italiana de Bolonia y constituye uno de sus mayores atractivos son sus dos torres, Garisenda y Asinelli, una de las cuales no tiene nada que envidiar a Pisa en cuanto a inclinación. De hecho, circular próximo a la base de las torres infunde cierto respeto, salvo a los locales, que transitan por la zona como si estuvieran perfectamente asentadas.

Torres de Bolonia, Italia

Garisenda, la torre de mayor inclinación, alcanza lo 48 metros, tras sufrir un demolición controlada parcial en el siglo XIV (medía 60 metros), debido a la inestabilidad del terreno. En la actualidad, se puede acceder a la torre Asinelli y disfrutar de las maravillosas vistas que proporcionan sus 97 metros de altura. La entrada cuesta 5 eurospuedes comprarla aquí. Para subir, deberás mostrar tu pasaporte de vacunación Covid, Green Pass. (Entérate aquí de todos los requisitos Covid para viajar a Italia).

En Bolonia circula la leyenda de que si un estudiante universitario sube a la torre Asinelli no concluirá sus estudios. Por contra, hay otra creencia que sostiene que girar dos veces en el sentido contrario de las agujas del reloj alrededor de la fuente de Neptuno, en la plaza del mismo nombre, proporcionará éxito a los estudiantes antes de sus exámenes. No sé si Dante, Petrarca o Marconi, ilustres estudiantes de la universidad de Bolonia, por cierto, la más antigua de Occidente (data del siglo XI), comulgarían con estas tesis.

Fuente de Neptuno en Bolonia

Otro de los sellos de identidad boloñés son sus calles porticadas. La ciudad tiene 40 kms de soportales que permiten al paseante refugiarse de las inclemencias meteorológicas. Sin embargo, el surgimiento de esta solución arquitectónica poco tuvo que ver con protegerse del sol de verano y de los vientos y las lluvias en los meses más fríos. La proliferación de soportales surgió por la necesidad de ampliar las viviendas para acoger a los estudiantes  universitarios y obtener unos ingresos adicionales en la economía familiar.

Calles porticadas de Bolonia

Además de su rico patrimonio, otra de las razones para escaparte a Bolonia lo constituye lo agradable que resulta conocerlo. Los coches son una rara avis y todo el mundo transita por la ciudad caminando o en bicicleta. El cogollo más interesante se encuentra muy concentrado, los fines de semana lo peatonalizan y la ciudad es muy plana, así que te empaparás de esta ciudad sin ninguna sensación de cansancio, muy al contrario, disfrutando la ciudad al máximo.

Muchas razones para escaparte a Bolonia

Paseando por sus calles porticadas descubrirás el barrio judío, de estrechas y laberínticas calles; el palacio de la Mercancía, un precioso edificio de estilo gótico, en la plaza del mismo nombre y muy cerca de las dos «torres gemelas»; y la  casa Isolani, una edificación típica medieval del siglo XIII, que aún mantiene su fachada original, con vigas antiguas de madera. Está situada en la Strada Maggiore nº 22 y actualmente se ha reconvertido en  en un centro comercial y de oficinas.

Casa Isolani, Bolonia

La Universidad más antigua de Occidente

La Universidad de Bolonia continúa siendo en la actualidad un referente académico mundial y proporciona a la ciudad uno de los tres nombres con los que se la conoce: la dotta. Los otros calificativos que definen a  Bolonia son la rossa, por el color rojo característico de sus fachadas y tejados, y la grassa, en clara alusión a la debilidad de sus habitantes por el buen comer. Y es que esta ciudad del norte de Italia, gastronómicamente hablando, es mucho más que su mortadela y la famosa salsa que lleva su nombre. Su pasión por darle placer al paladar provoca que exista una interesante oferta de restaurantes, cafés y lugares de esparcimiento.

La gastronomía, una de las razones para escaparte a Bolonia

El entorno de la plaza Mayor congrega un gran número de restaurantes, siendo Vía Pescherie Vecchie una de las más solicitadas. Esta es una calle estrecha y peatonal repleta de terrazas y donde el tránsito es bastante difícil los fines de semana. Los festivos, si no reservas previamente será prácticamente imposible que puedas encontrar una mesa. Si no quieres tanto follón o no tienes reserva puedes optar, en esta misma calle, por el Mercato de Mezzo. Se trata de un espacio menos genuino que las trattorías y pequeños restaurantes tradicionales pero con una oferta igual de atractiva y a unos precios asequibles.  Otra opción para evitar las aglomeraciones,  muy cerca del Mercato de Mezzo, es la Trattoria de Eatitaly, un local amplio y de techos muy altos que cuenta con una librería en la planta de abajo y el restaurante en la planta superior.

Libros y gastronomía en Bolonia

El Mercato delle Erbe, un mercado similar al mercado de San Miguel en Madrid, al Mercado Central de Florencia o al de la Ribera, en Bilbao, es otro de los lugares que debes conocer. Construido en el año 1910, acogió los puestos ambulantes que habitualmente se disponían en la plaza Mayor. Tras una remodelación en el año 2014, el mercado se transforma a media tarde, cuando dejan de vender sus mercancías y así, entre puestos y tiendas tradicionales conviven restaurantes y vinotecas. Sus mesas, tanto en el interior como al aire libre, están siempre muy demandadas, tanto por los boloñeses como por los turistas.

Tengo la sensación tras mi último viaje a Bolonia que hay muchas más terrazas que en otras ocasiones. Me pregunto si, como ha ocurrido en Madrid, con la pandemia se han habilitado más zonas peatonales y espacios para el ocio al aire libre. Sea como fuera, todo está lleno a cualquier hora del día. Es verdad que Bolonia, por ser ciudad universitaria, cuenta con un gran ambiente joven, pero a los boloñeses les encanta disfrutar y te encontrarás a gente de todas las edades en cualquier momento y lugar. Y es que la dolce vita italiana es otra de las razones para escaparte a Bolonia.

Bolonia, Italia

Mis restaurantes preferidos

Al margen de los zonas mas famosas y concurridas para probar la gastronomía local, hay un par de direcciones que quiero contarte. En el restaurante Quanto basta, en Via del Pratello nº 103, he tomado la pasta más deliciosa de Bolonia. Conocí este restaurante gracias a la recomendación del anfitrión de mi alojamiento en mi segundo viaje a Bolonia. Si no hubiera sido por él, nunca lo habría conocido ya que no está ubicado en una zona transitada del centro de Bolonia  y es un sitio pequeño y poco llamativo (a priori) pero su cocina casera realmente merece la pena. Imprescindible probar su pasta con pistachos. Debes reservar con antelación ya que el local es pequeño. Abre de 12,30h a 14,30h y de 20:00h a 23:00h y cierra los domingos.

Muy cerca de Quanto basta, se encuentra Casa Mónica. Via San Rocco nº 16. Un entorno industrial reconvertido en un espacio entre lo moderno y lo vintage, con colores tierra en las paredes y un agradable patio con mesas al aire libre. Su carta, más elaborada, ofrece mucho más que pasta. Yo aún recuerdo su pastel de chocolate al horno con helado de vainilla. Puedes ver sus propuestas culinarias y reservar aquí.

Finalmente, y como ocurre en muchas ciudades italianas, las compras constituyen uno de los atractivos y Bolonia no es una excepción. Hay una gran oferta de tiendas de diseño italiano, con un abanico de precios muy amplio y su mercadillo de la plaza del 8 de agosto, bien vale una visita, al menos.

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