Qué ver en Copenhague: lugares con historia

La capital danesa tiene mucho que ofrecer. Esta es la lista de lugares históricos que ver en Copenhague. Y no he incluido la Sirenita porque es verdad que es el icono de Copenhague, que todo el mundo que conoce la ciudad se desplaza a las afueras a conocerla y… que todos acaban decepcionados. Mi opinión es que ir a Copenhague y recomendar una visita a la Sirenita es como visitar Madrid y plantear que debes conocer el Oso y el Madroño.

Puerto Nyhavn. Esta zona del canal es la más fotografiada de Copenhague. Cuando piensas en la capital de Dinamarca te viene a la mente esta imagen, con los barcos atracados y las casitas con fachadas de vivos colores. Por cierto, esta intensidad en las fachadas solo la verás en este punto.

Construido en el siglo XVII, Nyhavn era el lugar donde atracaban los marineros que llegaban con sus mercancías para comercial en la zona. El puerto, que hoy es un animado lugar de paseo y ocio para turistas y locales, en su día lo fue para los marineros que llegaban tras largos periplos en el océano. Bares, restaurantes y puestos de comida y bebida copan todo el espacio.

Te recomiendo el restaurante Cop Horn. En el enlace puedes ver la carta. Si vas en invierno pide la mesa que hay junto a la chimenea.  Es de los poquitos sitios que conocimos donde no tienes que pagar por beber agua del grifo.

Qué ver en Copenhague, Hyhavn

Castillo de Roserborg. Impresionante construcción del siglo XVII, que merece la pena disfrutar, especialmente por fuera. La que fuera vivienda del rey Christian IV mantiene la estética tradicional de la ciudad, con ladrillo rojo y cubiertas de cobre envejecido por el tiempo y el clima, que le dan ese especial tono verdoso. El castillo de Roserborg está ubicado en los Jardines del Rey, en pleno centro de Copenhague. Estos jardines, diseñados antes que el castillo real, son el lugar ideal para los copenhagueses en verano. Cuando hace buen tiempo, los locales aprovechan este espacio al aire libre para organizar un picnic y tomar el sol.

Qué ver en Copenhague, Roserborg

Torre Circular -o Torre Redonda- es el antiguo observatorio astronómico. Una rampa interior te lleva a una terraza de 360º donde podrás contemplar una de las mejores vistas panorámicas de Copenhague. La entrada cuesta 25 coronas, unos 3,5 euros. El precio del ticket para los niños es de 5 coronas, menos de 1 euro.

El horario de visitas es de 10:00h a 20:00h del 1 de mayo al 30 de septiembre y de 10:00h a 18:00h del 1 de octubre al 30 de abril.

Los martes y miércoles el horario se amplía hasta las 21:00h.

La Torre Redonda cierra los días 24 y 25 de diciembre y 1 de enero.

Qué ver en Copenhague: panorámicas desde la Torre Circular

 

Parque Tívoli. Los daneses adoran su parque de atracciones del siglo XIX , el más antiguo de Europa. Independientemente de que seas o no amante de este tipo de propuestas lúdicas, merece la pena que te acerques a conocerlo y reparar en las atracciones, que parecen de juguete. El mejor momento es al atardecer, cuando los juegos de luces que iluminan el parque comienzan a cobrar protagonismo, convirtiendo el lugar en mágico. Puedes ver los precios y horarios pinchando aquí.

Si quieres visitarlo no te olvides de confirmar las fechas de apertura ya que debido a las inclemencias meteorológicas no está abierto todo el año. En Navidad sí está abierto y aprovechan para montar un mercadillo navideño. Tívoli cuenta además con una gran oferta gastronómica para todos los bolsillos.

Qué ver en Copenhague: Tívoli

En Copenhague existen además otros lugares con su historia, aunque no sean históricos. Estos son los otros lugares que ver en Copenhague.

Christiania. Comunidad que vive al margen de las leyes danesas y que se constituyó como estado independiente en la década de los 70 del siglo pasado. Los habitantes de este lugar tienen sus propias normas y descubrirás que has llegado cuando veas el gran mural de la entrada, a modo de bienvenida. Solo aquí y en la primera parte del acceso está permitido hacer fotos. En cuanto te adentras en el corazón de Christiania disparar la cámara está prohibido para preservar la intimidad de las personas que están, básicamente, consumiendo o comprando y vendiendo marihuana.

El lugar es curioso pero sin más. Verás locales para comer y beber, puestos callejeros con bisutería hippy a precios daneses y un mercado en un antiguo almacén de bricolaje en el que te puedes encontrar maniquíes viejos, libros usados y cacharros de lo más variado, entre restos de lo que en su día fue ese negocio de bricolaje. Y apartado del bullicio, una zona verde, sucia y descuidada. Quizás no te encuentres por el suelo más de lo que verías en un calle del centro de Madrid pero para estar en Copenhague, resulta de lo más chocante.Qué ver en Copenhague; Christiania

Mercado de Torvehallerne. Es el punto de encuentro entre los productores locales y el consumidor final. Tres pabellones de cristal albergan puestos de comida y bebida. La oferta es bastante gourmet. Encontrarás desde sushi a marisco, embutidos, especias, quesos y carnes, tanto para comprar como para degustar. Este mercado es un buen lugar para probar  smorrebrod: las típicas tostas danesas elaboradas con pan de centeno. Cuenta con mesas en el interior y en el exterior. Los daneses se sientan sin ningún problema en las mesas de fuera durante el invierno pero si vas con mal tiempo te recomiendo que busques un sitio en uno de los tres pabellones ya que las terrazas exteriores no están aclimatadas con mantas ni radiadores,  a diferencia de otros sitios de la ciudad.

Qué ver en Copenhague: Torvehallerne

En el centro de los pabellones de cristal, también al aire libre, se sitúan los puestos de frutas y plantas.

Si quieres darte un homenaje gastronómico en esta zona, prueba el restaurante Höst. Cocina danesa creativa en un espacio con un diseño 100% nórdico. Cuenta con dos menús degustación. Los copenhagueses dicen que es el restaurante de la ciudad con la mejor relación calidad/precio. Para bolsillos más ajustados, pásate por Paludan Boguer,  es una librería restaurante con un ambiente muy juvenil y comida sencilla pero sabrosa. Eliges mesa, haces el pedido en la barra y luego te lo llevan. En los restaurantes con este perfil de clientes es una práctica bastante habitual. En la barra de Paludan Boguer tienen un grifo de agua para que te sirvas directamente, y gratis.

Meatpacking District. La antigua zona de la industria cárnica de Copenhague se ha transformado con los años en un lugar de ocio, donde los bares y restaurantes mantienen la estética e incluso la maquinaria de lo que fue en el pasado. Hay restaurantes que muestran sus ingredientes en las características neveras de carnicería, ganchos en los techos donde se colgaban las piezas y, en general, mucho azulejo blanco. La oferta es variada pero si buscas una buena carne, éste es tu sitio.

Meatpacking district, que ha copiado nombre y concepto del proyecto neoyorquino, se anima especialmente con el buen tiempo, cuando las terrazas copan la calle. Además de oferta para comer y beber, encontrarás algunas galerías de arte y estudios de diseño y arquitectura. Un claro ejemplo de gentrificación en la capital danesa aunque en Copenhague hay unos cuantos más de rehabilitación de zonas que merece la pena visitar. Holmen, donde se encuentra la base naval es uno de ellos. Este barrio, además de albergar el edificio de la Ópera, se ha transformado y acoge actualmente empresas creativas y del mundo de la moda.

Qué ver en Copenhague: Holmen

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