Qué saber antes de viajar a Estambul

Estambul, situada entre dos continentes, Europa y Asía; entre dos mares: el de Mármara y el Negro; y entre dos mundos bien diferenciados: tradicional y moderno, es un reflejo de los diferentes imperios que gobernaron a lo largo de su historia: el romano, el bizantino y el otomano. Dicen que es demasiado europea para ser asiática y demasiado asiática para ser europea.  Si quieres comprobarlo en primera persona, te cuento todo lo que debes saber antes de ir a Estambul.

Requisitos para viajar a Turquía

Si eres español@, actualmente solo necesitas tu pasaporte en vigor y tu certificado europeo de vacunación en regla. Ni test de antígenos ni PCR. Eso sí, en el vuelo de regreso, el gobierno español te exigirá el Spain travel health, -pincha en el enlace para descargarlo- antes de subirte al avión. Nosotros volamos con Air Europa y, contrariamente a lo que nos había ocurrido en viajes previos con otras compañías aéreas, no nos avisó de la necesidad de realizar el trámite. Hasta este momento, siempre habíamos recibido un mail previo avisando de la necesidad de realizar esa gestión junto al recordatorio de hacer el chek-in online. Incluso adjuntaban el enlace.

Estambul y el covid

La pandemia no parece un asunto que preocupe especialmente en Estambul. La población no suele llevar mascarilla por la calle y es excepcional su uso entre los empleados de restaurantes o cafés. Sólo te la exigen para entrar en las mezquitas y lugares turísticos como la torre Gálata, el Gran Bazar o el palacio Topkapi. En todo el viaje no hemos visto un solo bote de gel hidroalcohólico.

Puente Gálata, Estambul

Monumentos cerrados

Este es un punto clave y que tal vez condicione tu viaje. Si vuelas próximamente a Estambul debes saber que algunos de sus monumentos mas importantes se están restaurando y no podrás disfrutarlos, o solo parcialmente. La Cisterna, también conocida como el palacio Sumergido, y que servía para acumular agua en caso de asedio, se encuentra cerrado fruto de una importante rehabilitación. Así que te resultará imposible admirar sus columnas y sus espacios abovedados de ladrillo cubiertos de agua.

La Mezquita Azul, otro de los iconos de Estambul acoge importantes obras en su interior. En realidad puedes entrar, ya que el espacio permanece abierto para el rezo, pero no merece la pena esperar la cola para acceder, descalzarte, confirmar que vas adecuadamente vestid@ -con hombros y piernas cubiertos, además del pelo en el caso de las mujeres- para ver un interior totalmente cubierto con paneles de madera que te impiden la visión de conjunto. Así que mi recomendación es que te acerques a la zona y disfrutes de la fachada y sus característicos minaretes y que obvies el interior.

Santa Sofía, Estambul

El último fiasco en cuanto a monumentos -y lamentablemente este es irremediable- lo constituye Santa Sofía. La trasformación en 2020 de la antigua catedral ortodoxa bizantina en mezquita ha supuesto una gran decepción para a l@s amantes del arte y de este edificio único.  Y es que los maravillosos frescos y murales cristianos tan característicos, seña de identidad de este lugar, se han tapado. Además, ya no es posible subir a la planta superior, desde donde podías tener una vista panorámica del recinto y admirar esas obras de arte mucho más cerca.

Moneda

La lira turca es la moneda en curso. Un euro equivale a unas 16 liras turcas. Turquía es un destino muy barato para un viajero español.

Comer en Estambul

En Estambul se come de maravilla, a caballo  entre la comida mediterránea, -su dieta incluye frutas y verduras frescas y carnes y pescados a la parrilla o cocinados con aceite de oliva, y la influencia árabe. Puedes comer desde muy poco dinero ya que la ciudad está repleta de puestos  callejeros que no implican necesariamente fast food. El kebab es uno de los platos estrella, igual que los mezes, el equivalente a nuestras tapas Si te gusta comer con vino y/o cerveza, en los restaurantes deberás preguntar previamente si sirven alcohol antes de sentarte ya que en muchos casos no lo hacen por motivos religiosos. Y si eres de l@s que odias comer con el humo del tabaco – como es mi caso-, mentalízate porque aquí es algo bastante habitual.

Puesto callejero de kebab

Moverte por Estambul

La ciudad turca cuenta con más de 15 millones de habitantes y a pesar de su gran tamaño es cómoda de visitar. Una buena ubicación del alojamiento es clave. Nosotros optamos por el hotel Primero, de reciente construcción y muy céntrico, lo que nos permitió  hacer gran parte de los trayectos caminando. Pagamos 50 euros por noche.

Taxis

Los taxis son muy baratos. El precio de un trayecto por el centro de la ciudad oscila entre las 8 liras turcas (0,50 ) y  las 12 (0,70 ).  Los principales inconvenientes de moverte en taxi son que el tráfico es bastante denso por lo que tardarás bastante en desplazarte; que en ocasiones los conductores no hablan inglés, lo que se suple con un mapa, y que a algunos les gusta pisar el acelerador más de la cuenta.

Tranvía

Existen cuatro líneas. La T1 es la que conecta la mayor parte de los puntos de interés turístico: Gran Bazar, mezquita Azul, Santa Sofía, bazar de las Especias,… La T3, conocida como el tranvía nostálgico, recorre la arteria comercial y de restauración más importante, Istiklal Caddesi. Este tranvía realiza un recorrido de poco más de 1,5 kilómetros y el servicio se presta con vagones de principio del siglo XX, que está operativo de de 7:00h  a 21:00 h. En el año 2003 se inauguró un segundo tranvía histórico, o nostálgico, la T4, en la zona asiática, que va de Kadiköy a Moda.

El horario del tranvía de Estambul (a excepción de los nostálgicos que cuentan con horario reducido) es de 6:00h a 24:00h. La frecuencia oscila entre 5 y 10 minutos, dependiendo de la hora y del día de la semana. Para acceder al tranvía deberás comprar unas fichas llamadas jetones, en los puestos que hay habilitados en cada parada. El precio es de 5 liras turcas, 0,30 €. Los tranvías nostálgicos son un poco más baratos y se pagan directamente al conductor.

tranvía en Estambul

Mejor época para viajar

Estambul se encuentra en la misma latitud que Madrid pero los inviernos son mucho más severos y las nevadas son habituales. La primavera es la mejor época para viajar a esta ciudad turca. El calor del verano no es tan extremo como en Madrid y en otoño, te puedes encontrar con temperaturas o sensación térmica bastante bajas, sobre todo si te das un paseo en barco por el Bósforo, excursión que, por supuesto, te recomiendo.

Seguridad

Estambul es un destino seguro que no deberá generarte ninguna inquietud.

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