Pushamatinath, el templo de las cremaciones

Pushamatinath es un templo hinduísta que se encuentra en Katmandú, junto al río sagrado Bagmati. A la orilla de este río se practican las cremaciones de los difuntos.

Contrariamente a lo que ocurre en Varanasi (India), donde las cremaciones se consideran algo más íntimo y está prohibido hacer fotos, en Pushamatinath no existe ningún inconveniente en presenciar y fotografiar este momento. De hecho autobuses de excursiones organizadas suelen hacer parada en este lugar. En  cualquier caso, como ocurre en todo Nepal, este no es un punto muy concurrido aunque es cierto que vimos más turistas que en cualquier otro destino de nuestro viaje por Nepal.

Pushamatinath, puestos de ofrendasCuando llegas al recinto de Pushamatinath deberás atravesar una zona con puestos de ofrendas a ambos lados. La inercia y las personas que están en la zona te llevarán hasta las puertas del templo. Sin embargo, solo es posible la entrada si eres hinduísta. Así que si, como nosotros, eres de l@s que te has dejado llevar por la masa, te tocará deshacer el camino. Si no quieres cometer el mismo error, recuerda que en cuanto termina la zona de los puestos, hay un cruce. En ese punto deberás girar a la derecha y llegarás al río. Acceder a la zona de las cremaciones te costará 1.000 rupias.

A lo largo de la ribera hay varias zonas con una especie de altares, o elevaciones donde tienen lugar las piras. Trasladan a los muertos vestidos de blanco, que para los hinduístas significa pureza y allí los cubren con una tela naranja -fuego purificador-.

el río del templo PushamatinathResulta muy chocante presenciar la cremación, que concluye lanzando los últimos restos de la hoguera al agua, con ayuda de cubos de agua, mientras los más pequeños disfrutan de un chapuzón en el río, totalmente ajenos al espectáculo de la muerte.

Otros, supuestamente mas avispados, deambulan por las oscuras aguas con una cuerda en sus manos, de la que cuelga un bote, en busca de algunas pertenencias de los difuntos. Me pregunto si alguna vez han conseguido algo, con ese sistema tan rudimentario.

Frente a los difuntos y las piras, al otro lado del río, los monos rebuscan en la basura, haciéndose incluso con algún botín de las ofrendas. Y mientras, los extranjeros, vivimos atónitos esa experiencia, conscientes de que en pocas ocasiones nos encontraremos con algo tan cotidiano para ellos y tan extraordinario para nosotros. Algunas personas, ninguno de ellos locales, claro, llevan mascarilla ya que cuando se producen muchas cremaciones simultáneamente el olor y el humo pueden ser intensos.

De todos los lugares que he conocido en el valle de Katmandú, Pushamatinah es el más turístico. No pienses que es un lugar masificado, ni mucho menos, pero ha sido el único donde he visto excursiones organizadas. También es el único punto de Nepal donde he visto que para hacer una foto tengas que pagar. Recuérdalo cuando veas a los sadhus.

A la salida de la zona, siempre hay taxis a la caza del turista que suelen pedir bastante por la carrera. Al inicio de la negociación nos pidieron 3.000 rupias, si bien conseguimos que bajaran a 700 rupias. En cualquier caso, decidimos salir a la  calle principal y coger uno de los  que pasaban. Pagamos 300 rupias para llegar a la stupa Boudhanath.

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