Imprescindibles para sobrevivir a un vuelo largo

Es verdad que me encanta viajar pero tengo que confesar que cada vez llevo peor lo de estar tantas horas metida en el «tubo». Las primeras cuatro horas son llevaderas pero a partir de ahí empiezo a entrar en bucle. Es como si  las paredes se juntaran y el techo bajara. Los asientos no se pueden pegar mas porque es imposible… especialmente en algunas compañías. ¿Como lo llevarán l@s alt@s?

A las cuatro horas y un minuto de haber embarcado yo empiezo a pensar que se ha acabado el oxígeno y que lo que estoy respirando es el CO2 del de al lado, dicho sea con cariño; y es en ese momento cuando comienzan los paseos por los pasillos y los estiramientos, suponiendo, claro está, que sea materialmente posible. Porque las revistas de todas las líneas aéreas te aconsejan determinados ejercicios para evitar el mal del turista pero es que a veces para poder hacerlos tienes que haber trabajado en el Cirque du Soleil. Que conste  que no lo digo por la dificultad técnica de las propuestas, que vienen hasta con sus dibujitos, sino porque es materialmente imposible moverse.

Es entonces cuando recurro a mi mochila mágica y empiezo a sacar todo tipo de entretenimientos gastronómicos. Vamos, que si no fuera porque yo llevo mochila y los auxiliares de vuelo carrito, les gano por goleada. Sí, sí, porque yo además jamas como en un avión. Bueno sí, siempre como en un avión, y mucho, pero nada de lo que me ponen. Hace mucho tiempo que me harté del pollo con verduras y de la pasta y empecé a llevarme mi propio tentempié. Al principio la gente te mira extrañada pero cada vez es más frecuente que la mirada sea de envidia cuando sacas la bandeja de ibéricos envasada al vacío. O sea que queda claro que en mi lista de imprescindibles ocupa un lugar destacado el avituallamiento.

El look es otro tema muy importante. Está claro que lo más cómodo es el pantalón; si es ancho y con cintura elástica mejor ya que te permitirá libertad de movimientos. Aunque en la ciudad donde cojas el vuelo el termómetro marque mas de 30 grados es bastante probable que pases frío en el avión o sea que recuerda incluir siempre un gran pañuelo o pareo que te permita cubrirte los hombros o taparte la garganta. Ten a mano también unos calcetines para relajar los pies de tu calzado y un antifaz por si consigues echar una cabezadita antes de que dejen el avión totalmente a oscuras. Imprescindible, claro está, el  cojín reposacabezas.

En el capítulo neceser mis básicos son cepillo de dientes, crema hidratante de cara y de manos – no olvides que sea con protección si estás en ventanilla. Los rayos UVA te pasaran factura a esa altitud- cacao y toallitas limpiadoras o gel desinfectante para no tener que ir al baño cada dos por tres. Ah, yo también llevo siempre conmigo el botiquín de viaje, por si las moscas.

En el apartado ocio, la tecnología nos ha facilitado mucho la existencia y ha reducido el peso de nuestro equipaje de mano considerablemente.  Ahora con un libro electrónico, un móvil y una tablet tienes un montón de opciones para estar entretenida hasta que el piloto saque el tren de aterrizaje. Feliz vuelo!!!!

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1 Comentario

  1. Marién 26 julio, 2016 at 15:15

    Hoy mismo te copio la bandeja de ibéricos 🙂

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