Hayedo de Otzarreta

El parque natural de Gorbeia, situado en el País Vasco, entre las provincias de Álava y Vizcaya, acoge dos de los bosques más bonitos de España: el hayedo de Altube y el hayedo de Otzarreta. Vamos a conocer éste último.

Dónde está el bosque de Otzarreta

Para llegar debes ir por la N-240. A medida que te acercas la carretera se convierte en una pista que se conserva en buen estado y está bien señalizada. Al final del camino hay  un aparcamiento que te deja a la entrada del hayedo. Nada más bajar del coche te encuentras el bosque. No es necesario hacer ninguna marcha para disfrutar de esta reserva natural por lo que resulta un plan ideal para hacer con niños. También es muy habitual cruzarte con personas paseando con sus perros.

Qué vas a ver

Arroyo Zubizabala Otzarreta es un bosque pequeño – cuenta con un cententar de ejemplares-, recoleto y mágico. Tiene un aspecto casi de cuento. El entorno está dividido por un arroyo serpenteante, Zubizabala, que le aporta una apariencia aún más especial.

Cuándo ir

El otoño es la estación más bonita y también la más concurrida en el hayedo de Otzarreta. Las hojas tornan a colores amarillos, dorados y ocres y con la caída forman una mullida alfombra por todo el suelo y en los bordes del riachuelo.

El invierno, con los árboles desnudos, te permite ser consciente de las ramas erguidas apuntando al cielo y los troncos cubiertos en la parte inferior de verde musgo. En esta época además puedes tener la suerte, sobre todo si vas muy temprano, de conocerlo con niebla, una de las experiencias más impactantes de este lugar. Si acudes después de una día de lluvia, los colores y matices reverberan y el arroyo alcanza su máximo esplendor. Así que el invierno es una temporada para tener muy en cuenta. De hecho es el momento en el que nosotros lo hemos conocido.

Cuando irrumpe la primavera todo se tiñe de verde y luz y en verano es un lugar que mantiene el frescor para dar un agradable paseo.

Qué debes evitar

Árboles desnudos en inviernoElijas la estación que sea, lo importante es que evites los fines de semana y festivos ya que suele estar muy concurrido. La facilidad que supone tener un aparcamiento a las puertas del bosque incrementa las visitas. Además, como es muy pequeño, la sensación de agobio puede ser mayor y la experiencia puede pasar de ser idílica a «para olvidar». De hecho es frecuente ver a recién casados que acuden a inmortalizar el día a este paraje.

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