El fotógrafo fotografiado

Siempre está detrás del objetivo. Y cuando no está enfocando al horizonte simula con sus manos un rectángulo delante de su cara para confirmar si lo que ven sus ojos merece la pena plasmarlo para siempre. Yo siempre bromeo diciendo que nunca sale en las fotos y que parece que la única que voy a los viajes soy yo. Así que en este ocasión, en Fuertenventura, prometió salir. Y lo hizo, aunque fuera con su sombra.

Esta es la sombra de Iñigo Martitegui. Si me sigues habitualmente ya sabes que es mi compañero de viajes y de vida y aquí puedes ver algunas de sus imágenes preferidas.

Muchas gracias por leerme. Si quieres compartir:

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