10 cosas que no debes hacer en Marrakech

Estás en Marrakech y te sientes abrumad@ por la cultura, las costumbres, el gentío, en definitiva, por un lugar tan diferente que nada tiene que ver con tu zona de confort. Traquil@, aquí tienes una batería de cosas que NO debes hacer a tu llegada a la ciudad roja de Marruecos.

1.- Pagar  por el trayecto aeropuerto/medina/aeropuerto más de 5 euros. En el peor de los supuestos sube a 10 euros porque tu tiempo también vale dinero y no se trata de que tu primer contacto con la ciudad sea una lucha encarnizada con un taxista guerrero. Te dirán que si es de día, que si es de noche, que si vas sol@ o acompañad@. Siempre hay un motivo para proponer una tarifa alta y el motivo no es otro mas que eres un@ turista. Nada más bajar del avión pondrás a prueba tu capacidad de negociación.

2.- Enfadarte porque la llamada a la oración no te deja dormir. Dependerá de dónde estés alojad@ pero es bastante probable que a una hora intempestiva oigas los rezos que se producen también durante la noche. La llamada a la oración se produce cinco veces al día y no coincide en todos los lugares a la vez. Eso sí, sólo lo oirás una vez en toda la noche ya que la llamada se produce por barrios.

3.- Despistarse con las mochilas y bolsos. En los países musulmanes no se producen robos y Marruecos no es una excepción. Sin embargo, últimamente los móviles se han convertido en objeto de deseo de algunas personas sin escrúpulos. Lo normal es que no ocurra nada pero no cuesta nada tomar ciertas precauciones, especialmente en los lugares mas concurridos como el zoco y la plaza.

NO debes hacer en Marrakech4.- Perder los nervios con el regateo. Negociar el precio es condición indispensable para comprar en las tiendas y puestos de La Medina. Recuerda que empezarán por precios muy elevados y que nunca debes decir lo que realmente estás dispuest@ a pagar ya que la última cifra siempre será la que pongan ellos. Tampoco te embucles ni te vengas arriba y acabes discutiendo por 10 dirhams. En la vorágine del zoco se tiende a perder la perspectiva y de repente eres consciente de que has dilapidado un precioso tiempo de tu viaje tratando de bajar el precio un euro.

5.- Preguntar el precio de algo que no tienes ningún interés en comprar. Los vendedores interpretan esto como el inicio del juego. En Marrakech no ocurre como en las  tiendas que habitualmente frecuentamos, donde preguntamos el precio de algo que nos gusta y sin mas damos las gracias y nos damos media vuelta. En el zoco puede que te encuentres a alguien andando detrás de ti diciendo ¿cuánto ofreces? ¿cuál es tu precio? Incluso mas de uno llega a enfadarse si percibe que no hay receptividad por tu parte.

6.- Hacerte fotos con los monos o las serpientes de la plaza si no estás dispuesto a pagar por ello, aunque te lo ofrezcan amablemente. En Marruecos nada es gratis. Si tienes el antojo del recuerdo pacta el precio  previamente. Si no lo haces, corres el riesgo de que el paisano te exija después una cantidad desorbitada y que se enfade muchísimo ante tu negativa.

Recomendaciones que no debes hacer en Marrakech7.- Confiar en los que te dicen que algo es gratis o están dispuestos a iniciar contigo una nueva amistad. Casi en cada esquina de La Medina te saldrá un niño o adulto dispuesto a acompañarte a algún lugar, a guiarte a la zona de los tintoreros, los curtidores o La Madraza. Si estás viendo algo en un puesto o tienda te preguntarán si quieres cualquier otra cosa que en ese lugar no vendan y que su primo, cuñado o vecino tiene a muy buen precio,… sigue tu camino después de agradecerle su interés. Las únicas indicaciones gratis son las de “por aquí a la Plaza” cuando estás callejeando por La Medina y no sabes muy bien dónde te ubicas, y suelen proceder de gente mayor.

8.- Fiarse de que todos los hammanes van a ser una buena experiencia. Los baños árabes con exfoliación a base de jabón negro y masaje con aceite de argán se han puesto tan de moda entre los visitantes que ha dejado de ser una actividad exclusivamente local para convertirse en un gancho turístico. Tanto es así que los hay donde las supuestas masajistas no han dado un masaje en su vida y se limitan a extenderte el aceite como cuando tu pareja o amiga te pone la crema bronceadora en la playa. Claro que también los hay muy genuinos; tanto, que te pueden ofrecer una toalla mojada, es decir, usada por el cliente anterior. Yo he vivido las dos experiencias y este es un negocio que cambia tanto de un año para otro que prefiero no recomendarte ninguno. Los de los grandes hoteles y riads son garantía segura pero también sus precios son los que te puedes encontrar en cualquier gran ciudad española.

9.- Dejarse intimidar por los camareros de los puestos de comida de la plaza. Cenar en la Plaza Jamaa el Fna es una experiencia pero padecer a sus ganchos, un sufrimiento. Hasta que optes por uno de las decenas de puestos existentes tendrás al menos a una persona pegada a tu espalda repitiendo sin parar:  “aquí mas barato”, “aquí bebida gratis”. El mensaje captador va cambiando según la temporada. Actualmente el lema es “aquí 10 días sin diarrea”.

No debes hacer en Marrakech: viajar en verano10.- Viajar en verano, cuando el calor es asfixiante. Marrakech es un paraíso cercano que merece que lo conozcas en todo su esplendor, así que evita el periodo que abarca de finales de mayo a finales de septiembre, momento en el que las temperaturas superan los 40 grados. Muchas zonas del zoco están cubiertas o protegidas con cañizo pero esas temperaturas abrasadoras te dejarán sin ganas de conocer la ciudad hasta el anochecer.

Me pasaría la vida escribiendo de Marrakech pero tengo que dejarlo, al menos por hoy. Me encantaría que me contaras tu experiencia y me ayudaras a incrementar esta lista.

Muchas gracias por leerme. Si quieres compartir:

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